jueves, noviembre 08, 2007

La muerte y la doncella

Rozaré tu espalda cuando no mires
Agujas de acero despertarán tu cuello
Escalofrío oculto en sábanas rojas

Buscarás el aliento derrochado en bruma
Las voces eternas intentarán mecerte
Mentiras que intenten cerrar la sima

Rastrearás la luz en los ojos cerrados
Nariz envidiosa, perfume ausente
Las grietas del alma se harán agua

Perforaré tu herida, mano helada
Con impaciencia hilaré la espera
Y quizás sientas miedo, dolor o furia

Pero yo te he escogido
Y aunque los otros te sientan fría y tierra
Conmigo serás fuego y muerte

2 comentarios:

Exasperados dijo...

Criscras, me encanta el poema, quizá le pondría algún pero a los tres penúltimos versos (por ponerme estupenda, nada mas). Atrévete y leelo el próximo dia. Yo creo que la única manera de mejorar es tirarse al barro, aunque luego haya que limpiarse.
CLOTI GORRETA (No se si adivinarás quién soy, estoy probando seudónimos)

Christine dijo...

¡Pues claro que sé quien eres, crucificada de amor!

¿Te refieres a la penúltima estrofa? A mi no me convence el último verso pero no sé bien como cambiarlo....